martes, 7 de octubre de 2025

Héctor Giuliano (Piamonte, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

"¿Qué es razón. loco? ¿Qué es afecto, asnillo?"
" La Celestina". Acto primero.
 
 
Mi yo
no es egocéntrico
ni tolemaico,
menos copernicano,
tal vez
sea hígado de insecto,
garra de culebra,
transluscente ilusión;
o un yo pequeño
refugiado en el narcisismo,
o viceversa,
cosa que no pude probarme,
o un yo
que enumera
los muertos
de las guerras civiles,
o bien
considera
purpura coronatus
al bajo azafrán de río.
 
Y me curioseo
si está
en su justo sitio,
y por otra parte
respiro tranquilo:
nadie podría juzgarlo
porque salta
la misma cuerda
pero cree que es mejor.
 
Nací del incesto,
la desesperación y el azote,
el alcohol y la matadura,
el injerto y la taxidermia.
 
Nací
de padre a derrotada fuerza
y útero colérico.
a soplos de las buenas conciencias
que concurrían
a la misa dominical
y cagaban cuatro diablos
y un tanto a medias.
 
No nací
de cuanto reposa
en el futuro
y teta abundante;
trajiné conventillos
y ranchos de caña,
en animal y objeto
decretados,
Pirrón
y matiz de piedra,
esos acogedores
maestros.
Mi yo
puede decirse
que es una abstracción,
embuste
o vuelo fallido,
nunca esa liebre
fugaz
que atrapan los sabios
y las ferias comunales
y lo subastan
en el palco oficial,
sin nada de nada,
como cualquier otro
yo
que mendigue en el cielo,
las bibliotecas
y sus aguas apestosas.
 
No nací
de un choque de átomos
en el azar que lo humano
inventó
acorde a la retórica
contemporánea,
ni en las vestiduras
de la victoria regia
y sus pétalos que no lo son.
 
Mi yo
responde
a las formas que no se conocen,
pero que alardeamos conocer,
como buenos hijos de vecino.
 
Quizá,
mi yo sea,
digo,
con suerte o sin ella,
honguito en paracaídas,
como llamativa descripción
de chancho caliente
recién sacado del horno,
y estos zapatos
que no sirven
ni para asomarse
para ver quien viene. 
 

- Inédito -

 

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