Glaciar
Tantos dedos alzados al misterio de la muerte o la pasión todavía suenan secos. Como un cielo invertido donde despuntan trozos de la misma voz que somos y asumimos diversamente luz y disonantes suenan en el hielo trémulos en lo eterno trépidos en el tiempo. Entre grietas y glaciares suenan y tiemblan las cáscaras de las personas que somos.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib
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