
A ciertos trabajadores
Funerarios, conductores de carrozas fúnebres, sepultureros les hablo sin temor de su negocio Ustedes se encargan del polvo que viaja a un largo país Saben que el secreto detrás de su trabajo es el mismo ya sea que bajen el ataúd con maquinaria moderna, automática, bien aceitada y silenciosa, o depositen el cuerpo con las manos desnudas y luego lo cubran con las palas Terminan su jornada de trabajo con risas muchos días del año y se ganan la vida con los que se despiden con débiles murmullos
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib
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