miércoles, 17 de junio de 2020

Giuseppe Ungaretti (Egipto, 1888 - Italia, 1970)



7
Si una mano tuya esquiva la desgracia
Con la otra escribes
Que todo son escombros.
¿Es vivir sobrevivir a la muerte?
Se opone a tu suerte una mano,
Pero enseguida la otra
Te asegura que sólo
Puedes aferrar
Un puñado de recuerdos.



8
Me pregunto con frecuencia
Cómo eras y cómo fui yo.
¿Vagamos, quizás, víctimas del sueño?
¿Era cosa de sonámbulos
¿Lo que hacíamos en aquel tiempo?
Estamos perdidos, en ese halo de ecos,
Y mientras en mí reemerges, escucho
En el mismo rumor
Que te alzas desde un sueño
Que nos imaginó de lejos.




9
Cada año descubro que febrero
Es sensible y pudoroso,
Irrumpe amarilla la mimosa
Con un diminuto florecer. Se encuadra
En la ventana de mi antigua casa
O de ésta donde paso la vejez.
Mientras más me acerco al gran silencio,
¿Será señal de que nada muere
¿Si regresa para siempre la apariencia?
¿O sabré finalmente que la muerte,
No reina más que sobre la apariencia?




10
Las ansias que escondiste en mis ojos,
Por lo que veo sólo inquietud
En tu solitario reposo nocturno,
Tus miembros melancólicos,
Sólo añaden más sombra a la oscuridad de siempre,
Y no me dejan otra que ser noche,
En el grito mudo, noche.




11
Ciega impalpable tu ausencia la niebla
Esperanza que desgasta esperanza.
Lejos de ti no oigo ya en las ramas
Los cuchicheos que brindan las hojas
Con nuevas flores
Cuando un primaveral calor provocas
En mis secas fibras.




Versiones originales


7
Se una tua mano schiva la sventura
Con l’altra mano scopri
Che non é il tutto se non di macerie.
É sopravivere norte, vivere?
Si opone alla tua sorte una tua mano,
Ma i’altra, vedi, súbito t’accerta
Che solo puoi aferrare
Bricioli di ricordi.


§
8
Sovente mi domando
Come eri ed ero prima.
Vagammo forse vittime del sonno?
Gli atti nostri eseguiti
Furono da sonnambuli, in quei tempi?
Siamo lontani, in quell’ alone d’echi,
E mentre in me riemergi, nel brusío
Mi ascolto che da un sonno ti sollevi
Che ci previde a lungo.


§
9
Ogni anno, mentre scopro che Febbraio
É sensitivo e, per pudore, torbido
Con minuto fiorere, gialla irrompe
La mimosa. S’ inquadra alla finestra
Di quella mia dimora d’ una volta,
Di questa dove passo gli anni vecchi.
Mentre arrivo vicino al gran silenzio,
Segno sará che niuna cosa muore
Se ne ritorna sempre l’ apparenza?
O sapró finalmente che la norte
Regno non ha che sopran l’apparenza?


§
10
Le ansie, che mi hai nascote dentro gli occhi,
Per cui non vedo che irrequiete mouversi
Nel tuo notturno riposare sola,
Le tue memori mebra,
Tenebra aggiungono al mio buio solito
Mi fanno piú non essere che notte,
Nell’ urlo muto, notte.


§
11
É nebbia, acceca vaga, la tua assenza,
É speranza che logora speranza,
Da te lontano piú non odo ai rami
I bisbigli che prodigiano foglie
Con ugole novize
Quando primaverili arsure provochi
Nella mie fibre squallide.




   Trad. Juan José Podestá



(Fuente: Jampster)

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