domingo, 1 de noviembre de 2026

León Félix Batista (Santo Domingo, 30 octubre 1964)

 

 

Un poema de León Félix Batista 



CADUCIDAD

 

[…]
Tantos días (tan oblicuos) parecidos a un manglar recubierto con los vastos bromuros del cenit, con una curvatura perenne en su mensaje 
 
superba supernova lejana que se enfría: el rápido magnesio que raya las baldosas (implantes de estallidos del tiempo que pasó facetado en los aceros más feroces)
 
no hay artistas ni sostén ni angulares ni vacío: arropan las tinieblas con su pulso automotriz, y ―con formula macabra, perfecta y
polimorfa― pasan días de sustancias glaciales y lacustres
 
como tallos que fermentan, rebrotan, fructifican, en el coma en que mi historia
necesita acontecer: esos días que derrapan defectuosos, defecados, cuya ruina de futuro se comprime y se contrae
 
aludes de los días, estrépitos constantes bajo la tenue instancia de la infertilidad
 
lloviznando, la evasión, cualidades cristalinas que devuelven contundencia hasta lisiar; bifurcan los objetos del torrente principal continuando coordenadas corrompidas
 
su insistencia acopia nubes, se aproxima caudaloso: el mar de cielo es cloro socavando la inventiva, un día que fue témpano disuelto del glaciar y vuelto un simple charco que atraganta las cunetas
 
fracciones se intercalan en un eje de esta historia como páginas que fingen desmesura (quizás fue entonces cuando, replegada en el traspatio, dorsal en el vestíbulo, salía de las lumbres: el túmulo detrás era ceniza figurándose en un gráfico de fiebre: la fibra sigilosa de la muerte desplazándose en un áspid amarillo)
 
precipicios en pedazos la realidad engendra, en la inscripción que avanza con la bruma; significa majestad percibida en contracción de raíces que fusionan los minutos
 
los cartílagos se lijan como témpanos de moles cuyo límite emancipan, cercenados en embrión 
 
destilados de grafito: incidentes desbastados de los días que tan solo desembocan decadencia
 
pedregoso plegamiento que uno ensambla con asfixia bajo un negro devenir entumecido: de las sienes, que resisten y procuran otros vados aunque la carne inclina su declive
 
un océano nocivo complica la pintura
 
los días son pantanos que se acoplan; sus ángulos volubles desunen los eventos
 
celosías: sólo van filtrando brea
 
el abismo de las fechas (desarrollo de meandros) inyecta su formol saliendo de un umbral que en su esplendor remoto respira asimetría, porvenires contrayéndose
 
continuo de lagunas por un ojo que macera
 
dilapidan, sus abismos, ambas puntas de la espira, se laceran estirados en el potro
[…]
 
 
Música ósea (2014)
Arequipa: Cascahuesos Editores, 2014, pp. 101-103
 

(Fuente: Óscar Limache) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario