lunes, 26 de enero de 2026

Héctor Giuliano (Piamonte, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

 

Soy
un hijo del Läger:
mi viejo manco
en manos de un nazi
y la cauchera
del arbeit macht frei.
 
No razono bien,
me pierdo con facilidad,
me fue quitada
la precisa razón,
la sumisión
a bibliotecas
y susurros sirenaicos.
 
La digresión me reina
como alcohol
vertido en llagas,
y es más confiable
que el Teorema de Fermat.
 
Y no perdono,
hay muchas bocas
que mienten
en esta desnutrida
patria,
donde no hubo
sino muerte y bondad
en partes muy desiguales,
tanto solemne macaneo
de tolerancia
y buenos maneras
a la hora del té.

- Inédito -

 

Anise Koltz (Ciudad de Luxemburgo 1928-2023)

 

 

 

 

 
¿Quién soy yo?
Yo no soy yo
desciendo de millones de ancestros
que vegetan en mi sangre
 
Me instruyen
me entrenan a morir
respiro su aliento
 
Extraña a mis padres
mi sangre se ha cargado
de fantasmas
que dirigen mi destino
esperando
y desesperando de mí


traducción de José Holguera
 

(Fuente: Lilian Silva G.) 

Juan Bañuelos (Tuxla Gutiérrez, México, 1932-Ciudad de México, México, 2017)

 

Puede ser una imagen en blanco y negro 

 

 

PROFECÍA INMEDIATA

 

Me salgo de esta hoja.
No sirve ya el papel.
No sirve el llanto.
 
Vengo a dar un doble puñetazo
en la mesa del hambre y de la usura.
Vengo de atar el miedo a un rayo desbocado,
de recoger la nieve que desciende,
de convertir mi alma en una seca piel.
Vengo de dibujar el blanco
de una bala en mi frente,
de llevar la mañana a los ojos nublados,
de sacar a la calle al luto y a la fiebre.
 
No sirve ya el papel.
No sirve el llanto.
Escribo en las paredes.
 
 
 
__________________________
en "El traje que vestí mañana", Plaza y Janés, Ciudad de México, 2000. En la imagen, Juan Bañuelos (Tuxla Gutiérrez, México, 1932-Ciudad de México, México, 2017 / Revista Momento)
 

(Fuente: Jonio González) 

Daniel Quintero (Buenos Aires, 1957)

 

 

La poesía no alcanza para mucho
nadie dejará de votar malos gobiernos
ningún niño tendrá salud y educación
ni el vecino hará asado los domingos
 
a lo sumo servirá para poner
una sonrisa en una boca
que perdió sus dientes
una mano para la caricia
sobre el lomo de un perro vagabundo
encontrar esos 5 que le faltan al peso
juntar las piedras arrojadas
por todos los que están
libres de pecados
 
de todas maneras uno
se sienta y escribe
ya de esto se ocuparon
Gelman Joaquín Pasos
Paco Urondo Hussein Habasch
Julito Leite Randal Roque
Olga Orozco Enrique Molina
el Flaco Olivera Raúl Vallejo 
 
lo que ahora escribo tampoco alcanzará
no multiplica ni panes ni peces ni vino
no salva no detiene una guerra
lejos del barrio y la revolución
todo cobra fuego y desde sus cenizas
no resurge ningún ave
 
pero se escribe creyendo
que todo eso junto y mezclándose
como rigor de un solo síntoma
sirva para poner la esperanza
en la poesía como si fuera
lo último que nos queda.
 

María Teresa Andruetto (Arroyo Cabral, Córdoba, 26 de Enero 1954)

 

 

 

 

 

TERESA

 

Me pusieron Teresa
porque era el nombre
de mi abuela y anduve por la vida
con mi nombre de vieja. Es un nombre
de santas y de reinas pero a mí no me gustaban
las santas ni las reinas. Yo quería un nombre
breve, un nombre leve
y no este nombre de cristiana nueva. Mi buena
Teresita, era la frase de mi padre, pero yo no
quería ser pequeña, hasta que un hombre
de brazos fuertes, de barba oscura dijo
mi abuela se llamaba Teresa, mi
hermana se llamaba Teresa, mi
primera maestra se llamaba
Teresa, ¿cómo te podría
olvidar?
 

María Mascheroni (Buenos Aires, Argentina, 1958)

 

 

3 poemas 3 

 


Fotografía de Jorge Marcia

 
 
es como no haber aprendido nada
encolumnados de este modo en las desapariciones
violentos y vedados vástagos crecen por doquier
dejan su semilla aún entre las piedras y la arena
y cómo tratar tanta insolencia y bravura

es la narración que no termina
sin maestros en esta historia de hijos cansados

sólo un pequeñísimo pájaro en lugar del paso próximo
extinto cantando para sí
como los nuestros 

 El cansacio de los hijos, Hilos Editora, 2011


*

Arte de Verónica Meloni

Estoy escribiendo los poemas de mi madre.
El desafío: acercarme a otro modo de existencia.

Ella no existe en la cronología.



Arte de Verónica Meloni

Escuchar ¡mamá!      ¿mamá?
un susurro que es un grito en medio de la soledad de la noche
en una ciudad vacía

que de nuestras bocas emerja un susurro que ruega: mamá
mamita     a los diez años, como a los treinta, a los
cincuenta o a los ochenta, no importa, como si algo no
hubiera crecido como si esa palabra agazapada no se
hubiera separado y pudiera aún mecernos en cada noche
atribulada del alma

de Hoy no hay tiempo para la eternidad, Hilos Editora, 2025
para leer + en CUARTA PROSA
+ en VALLEJO&COMPANY

 Hoy no hay tiempo para la eternidad, Hilos Editora, 2025



María Mascheroni
(Buenos Aires, Argentina, 1958)

TALLERISTA/ILUSTRADORA
para leer + en LA COPA DEL ÁRBOL
+ en MÚSICA RARA

 

 

 

 

(Fuente: Emma Gunst) 

Abdellatif Laâbi (عبFez, Marruecos, 1942)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas 

 

 

LE PERTENEZCO

 

Y ahora
solo cuenta el poema
Más fuerte que la vida
más fuerte que la muerte
me atrevo a decirlo
Sé de dónde viene
y a bordo de qué dolores
sin perdonar el espíritu
ni la carne
Le pertenezco
y a él
regreso
 
***
 
 

RAPAZ

 

La rapaz del olvido
planea a horas puntuales
sobre tu cabeza
Por ciertas señales
que no engañan
se ve que está impaciente
por lanzarse sobre la carne aún tibia
de tu memoria
y hacerla picadillo
 
 
 
_____________________
en "Presque riens", Le Castor Astral, Bègles, 2025. Versiones del original francés, Eduardo Conde. En la imagen, Abdellatif Laâbi (عبد اللطيف اللعبي, Fez, Marruecos, 1942) por André Jolivet.
 
 

À LUIS J'APPARTIENS

 

Et maintenant
seul le poème compte
Plus fort que la vie
plus fort que la mort
j’ose le dire
Je sais d’où il vient
et à bord de quelles douleurs
ne ménageant ni l’esprit
ni la chair
À lui j’appartiens
et à lui
je retourne
 
***
 
 

RAPACE

 

Le rapace de l’oubli
plane à heures régulières
au-dessus de ta caboche
À certains signes
qui ne trompent pas
on voit qu’il est impatient
de fondre sur la chair encore tiède
de ta mémoire
et de n’en faire qu’une bouchée
 
 
(Fuente: Jonio González)