Ahí viene otra vez
la muerte con sus trapos
pide clemencia
la muy ingrata
que le quite el pelo
de la cara
que acomode
los huesos que carga
llega jadeando
como bestia
a la Luna
viene de noche
en ponzoña de sombra
deja su caricia
su orgasmo de tierra
le eyaculo mi bronca
cuando dice
quédate conmigo
me cansé de su sexo
de sus ruegos malditos
no la nombro mi madre
ni con la piel de testigo
ella pide siempre más
y yo no le hago
de hijo ni de hombre
que me tire si quiere
a mitad del camino
que me ponga si duda
entre los muertos
que olvido
ahí llega con su risa
de alaraca haciendo muecas
buscando perdón
se le nota en el pecho
su corazón de piedra
la mínima ternura
que una vez tuvo
cuando estaba
para otra cosa
su inclinado egoísmo
renguea a veces
dice por batallas
heridas que finge
dolor que simula
parece poeta
por la manera en que miente
parece humana
por como casi llora
yo sé que no hay remedio
a su canción de olvido
pero igual me opongo
a besarle la mano
/qué digo
si ni carne tiene
sus falanges entonces
sus uñas podridas
ahí viene puntual
como si fuera a misa
y cierto que puede
con todas las iglesias
una vez que se vaya
que me dé la espalda
acomodaré entre sus alas
una estaca de poesía
tan honda clavada
hasta el fondo de la vida.
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